Sin un P.P.
No, no se trata de las siglas del principal partido de la oposición, no. Hacen mención a la evolución de la manidísima y castiza frase "puto duro", utilizada hoy en día como "puto pavo" tras el cambio de moneda, y sí, me estoy refiriendo a la situación económica de nuestro Excelentísimo, entre otras.
Soy de Madrid, y si ya es duro ver como mi Comunidad es la menos favorecida en cuanto a dádivas estatales se refiere, a pesar de ser la que más contribuye de todo el país, más duro es ver cómo agoniza el nivel pecuniario de las arcas de mi Ayuntamiento a la par que las ideas para paliar esta catástrofe: todas pasan inevitable e irremisiblemente por sacarnos los pocos cuartos que nos van quedando para sobrevivir. Al más puro estilo bandolero (muy español también), nos enteramos hoy de que la cosa del aumento de la recaudación va a rondar el 20% entre unas cosas y otras. Las unas, aumentando el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (se está poniendo realmente peligroso ésto de ser propietario de una vivienda), las otras, aumentando la tasa que grava la recogida de las basuras. Que digo yo, ¿no pagamos suficientes impuestos ya, como para que quede recogida en ellos un servicio más cercano a la sanidad pública que a un mero servicio y, por tanto, a la "gratuidad simulada" en la que a los españoles nos encanta creer? A mi me parece que alcantarillado y recogida de basuras son los dos pilares fundamentales sobre los que se empieza a construir la sanidad de cualquier ciudad, ¡pero desde tiempos del Imperio Romano! Ahora, como somos muy modernos, no sólo nos lo cobran a degüello, sino que se permiten el lujazo de manipular su cuantía, incluso cuando los precios de petróleo están bajando notablemente. Es un asalto al más puro estilo "Currojimenesco", si se me permite acuñar el término sobre la marcha, y un abuso de autoridad que no deberíamos tolerar de ningún modo. Normalmente, cuando los precios de cualquier producto o servicio suben en semejante cuantía, es porque hay una contrapartida que compensa al comprador: más pipas en cada bolsa de pipas, más chicles en el paquete de chicles... ¿Cuál es la mejora que nuestro alcalde nos ofrece como contrapartida a esta abusiva subida? ¿Algo en plan vanguardista como ordenar a los trabajadores de la limpieza urbana que bailen jotas mientras realizan su trabajo, para dar al ciudadano (y paganini) un valor añadido en su inestimable labor? Estamos (mal) acostumbrados a que debemos apencar con todo lo que venga dictado por la clase política que nos gobierna, olvidando que realmente no les estamos pagando su sueldo para que nos saquen los cuartos como única medida posible para paliar la crisis en las que ellos mismos se han metido, sino para que destaquen como políticos y demuestren que han sido elegidos entre muchos por sus dotes para lograr lo que el resto de ciudadanos no sabemos hacer. Pero, créanme, subir los impuestos cuando te quedas sin un puto pavo, lo sabemos hacer absolutamente todos. Es por ésto que comienzo a cuestionarme el valor de muchos políticos como trabajadores profesionales, y es por ésto que llamo a toda la ciudadanía a no conformarse con absolutamente todo lo que venga dicho por ellos sin siquiera pararse un segundo a valorarlo. Cuando a los directivos se les acaba la imaginación y ya no saben qué hacer para seguir manteniendo el negocio a flote, se les despide y se contrata a un sustituto más capaz. Es ley de vida laboral. ¿Por qué no llegamos siquiera a imaginar que ésto pueda ser posible en la política? Así nos va a lo unos y así les va a los otros: los unos no sabemos cómo ejercer el derecho, como accionistas de la empresa "Ayuntamiento, S.A", de eliminar de la directiva a los que han dejado de ser competentes, y los otros totalmente apoltronados en sus sillones sin más preocupación que la de levantarse al día siguiente para subir los impuestos o para recaudar de alguna otra manera, sabiendo que nadie les va a poder enviar a las filas de la empresa más grande de España, "PARO, S.A.", porque en su día fueron elegidos en las urnas.
Y si deleznable es el atentado contra nuestra temblorosa economía e inteligencia, peor es la nueva aberración parida desde el mismo lugar. Analicémosla en profundidad a ver si es que resulta que, de lo mío, ando peor de lo que pensaba: resulta que, no contentos con sajarnos con este aumento de impuestos descarado, tienen la intención de sancionarnos cuando nuestra basura no esté correctamente separada. Para ello ya hay contratados (con nuestro dinero) 300 agentes de campo que se encargarán de rebuscar por los cubos de basura en busca de incautos infractores, es decir, dedicados a amortizar la inversión que suponen sus sueldos y su seguridad social, así como a asegurar una nueva vía de ingresos más para nuestro Consistorio. Pero, vamos a ver, ¿en qué momento y por qué motivo he perdido yo mi libertad? ¿En qué estamos convirtiendo nuestro país? ¿Dónde está esa cacareada libertad que se supone a una democracia? Ustedes mismos. Yo soy de los que opinan que el reciclado supone un pingüe beneficio para quien lo gestiona, y que no es más que otro sacacuartos para el sufrido ciudadanito paganini, y lo demuestro: pongamos que voy a la tienda de la esquina y compro un brick de leche. Cuando le doy mi dinero al tendero a cambio de la leche, estoy pagando sin mucho detallar, el pasto que comió la vaca, el agua que bebió, las medicinas que fue preciso prescribirle, el trabajo de ordeño si es manual o la electricidad de la máquina ordeñadora, el transporte, la conservación y el procesado de la leche obtenida y, por último y por supuesto, el cartón en la que vendrá "envuelta" para que llegue hasta mi, después de otro proceso de transporte y manipulación que, por descontado, también sufrago con esta compra. Resulta que luego llega "el listo de turno", y bajo el manto de una empalagosa capa de civismo y conciencia, pretende convencerme de que el reciclado es necesario por el bien de nuestros descendientes, por la salud del planeta y toda una retahíla de motivos idealistas bajo los que se encuentra el único y verdadero que ha movido y mueve el mundo desde tiempos remotos: el negocio subyacente y el rico dinerito que me voy a embolsar a su costa. Ésto sí, recicla, pero sé tú además quien mueva sus glúteos y quien ponga por su parte la mayor parte del trabajo para que todo ésto se lleve a cabo. Traducido: recicla tú que a mi me da la risa, porque no voy a gastarme ni un puto pavo (volvemos a la frasecita) en poner cubos gratis como incentivo a este reciclado, ni voy a invertir ni un ridículo euro (así es más decoroso) en ponerte toda clase de contenedores en la puerta de tu casa, ni voy a montar un flota que dé servicio diario a esta recogida, así que ponte a reciclar por civismo que yo, cívicamente, recogeré todo ya colocadito y separadito para obtener el mayor rendimiento posible al negociazo que a tu costa pretendo marcarme. Por supuesto todo el dinero que recolecte en esta "operación reciclado" irá a parar directa y unívocamente a la saca. A mi saca, conviene subrayar, por si cabía alguna duda todavía. Y yo, después de todo ésto, estaría dispuesto a reciclar voluntaria y desinteresadamente si las cifras de reciclado fuesen realmente relevantes, pero es que, encima, sólo hablan de unos miserables porcentajes irrisorios que, definitivamente, sólo sirven para obtener dinero fácil, porque si realmente hubiese interés "genealógico-planetario" en el reciclado, se implantarían auténticos canales de reciclado y no la basura de la que disponemos actualmente, y se obtendrían porcentajes importantes de materia reciclada y no la birria que obtenemos hoy en día. Por mi parte, pensaba que tenía la libertad de seguir esperando a que el alcalde nos regalase cubos gratuitos de plástico reciclado para seguir reciclando, o nos rebajase los impuestos a cambio de nuestra materia reciclada que, no lo olvidemos, ¡ya habíamos pagado en origen! En definitiva, esperaba, en libertad, a ser convencido de que ésto del reciclado no era otra soterrada forma de engordar las arcas del Ayuntamiento, ardua tarea en vista del panorama, pero va a ser que no: va a ser que tampoco tengo ya la libertad de tirar MI basura producida con MI dinero para que simplemente sea retirada como proceda, por un servicio de recogidas convencional que ya pago con sobradas creces. La verdad es que vivo con la curiosidad de saber por qué el papel reciclado, sucio y feo, es más caro de comprar que el papel blanco e inmaculado habitual, teniendo en cuenta que la materia prima con que se produce podría ser la mía que, además, recordémoslo siempre, ¡ya había pagado en origen! Seré un reciclador convencido cuando conozca a dónde va a parar la riqueza generada con un producto que yo he pagado y cedo bajo el manto de la "conciencia planetaria", pero sólo si yo quiero, coño. ¡Esa libertad es la que marca la diferencia y debería suponérseme! No me la quiten por un ambicioso y lucrativo afán recaudatorio sin más. De ahí a obligarme a comprar cierta marca de papel higiénico reciclado, ¡sólo hay un paso! Y no hay que olvidar que estamos en España, donde el vecino del portal de al lado será muy capaz de echarme sus cartones para que multen a mi comunidad. ¿Cabrá recurso administrativo contra semejante atropello? ¿Pasarán a la categoría de delincuentes numerosos indigentes que por desgracia tienen que sobrevivir rebuscando entre lo que otros desechamos? Tal vez sí porque, resulta, que la basura depositada en el cubo de la calle ya pertenece al Ayuntamiento, y es totalmente legal que él y sólo él rebusque lo que considere oportuno con el sano propósito de sancionar-recaudar. ¿Qué haremos frente a los posibles agentes corruptos que se dediquen a contaminar mi basura para sancionarme-recaudarme? Es muy triste porque estas medidas "del porque sí" vencen pero no convencen, ¿o es que pretenden que tiremos la basura por ahí en cualquier parte sabiendo que no me podrán localizar como "infractor"?
Se está poniendo muy peligroso vivir en mi ciudad, qué tristeza me produce, así que creo firmemente que no nos queda otra opción que hacernos oír, para lo que deberíamos empezar a aprender a hablar un poco más alto en los momentos en que procede, y no sólo en la grada del estadio de turno. Tal vez fuera bueno comenzar a hacerlo en plena Cibeles a las puertas de nuestro Excmo. Ayto.

Yo dijo
;o)
22 Octubre 2008 | 06:20 PM